El recorrido de La Vuelta 2022 tiene poco espacio para la pausa. Nueve llegadas en alto, dos cronos, y tres jornadas con un puerto cerca de meta. Solo seis se resolverán previsiblemente al sprint, o no. Pero falta esa gran jornada de alta montaña o puerto inédito que todos los aficionados están esperando. Que si Angliru, Gamoniteiro, Tourmalet.. o un día de 5.000 metros de desnivel. Es como esos menús gourmet en los que te van sacando muchos platitos pequeños y piensas que sin el chuletón te vas a quedar con hambre. Luego, pues te acabas saciando en pequeñas dosis, pero como que te falta algo.

El menú de La Vuelta 2022 retoma la salida frustrada de 2020 en la de Utrecht de los Paises Bajos. Será un viernes porque luego el lunes habrá traslado a la península. El primer día, 19 de agosto, una crono por equipos en Utrecht de 23 kilómetros. Circuito semiurbano en el que ya habrá algunas diferencias y reducirán en algo la tensión de las dos jornadas siguientes. Ambas son similares, aunque la segunda discurre por Brabante. Totalmente llanas, con posible viento, previsible final para los sprinters y peligro para los favoritos con las caídas y los cortes por el laberinto holandés. Ya se encargó en la presentación Perico de bromear con Mikel Landa sobre su caída en el Giro 2021 en una etapa similar en Cattolica. El vitoriano, en principio, no estará en la salida. Ha elegido Giro y Tour, aunque en 2021 hizo la misma selección en enero y acabó en La Vuelta.

Lunes de descanso y la carrera arranca de nuevo en Vitoria para cubrir las tres provincias vascas. El primer día con final en Laguardia tras subir Opakua, que es duro pero está lejos de meta, y el Alto de la Herrera por su lado más sencillo, pero a solo 20 de acabar. Al dia siguiente otro aperitivo en forma de etapa ‘Itzulia’ por la cornisa cantábrica. De Irún a Bilbao con doble paso final por el Vivero, que se corona a 15 de meta.

EL PICO JANO, COLLAU FANCUAYA Y LES PRAERES

El primer final en alto no llega hasta la jornada sexta con el inédito Pico Jano, en Cantabria. No será una día de alta montaña. Por el camino están el Puerto de Alisas y La Collada de Brenes y el Jano son 13 kilómetros al 6,3% de desnivel medio. De Camargo a Cistierna por el largo puerto de San Glorio, hay que remontar todo el desfiladero de la Hermida y salvar el desnivel con la submeseta norte para un día de fugas antes del fin de semana asturiano.

Esta vez la montaña asturiana llega demasiado pronto, en la primera semana de carrera, por lo que la organización ha previsto dos jornadas que no aspiran a ser decisivas. Sin grandes puertos largos, pero con una sucesión de subidas cortas e intensas antes de los dos finales en alto. El primer día Colladona, Santo Emiliano, Mozqueta y Tenebredo antes de llegar al segundo puerto inédito de La Vuelta. El Collau Fancuaya toma el inicio de Marabio y suma casi 20 kilómetros desde Grado, aunque lo realmente duro está en el la parte final con rampas del 15%. La segunda jornada atraviesa el Tormo, el Fito, Alto de la Llama y de la Campa. Terreno sin un centímetro llano antes de Les Praeres. Los corredores ya conocen sus 20% de la Vuelta 2018. Jesús Herrada perdió allí su maillot rojo y lo recuerda como el día que más ha sufrido encima de la bicicleta.

El inédito Collau Fancuaya se sube en la octava etapa.

 

LA CRONO, LA PANDERA Y SIERRA NEVADA

La Vuelta aprovecha el segundo día de descanso para otro largo traslado. Porque el martes es la única contrarreloj individual de toda la carrera. Plana, 31 kilómetros, entre Alicante y Elche y con posibilidad de viento de costado. El peor día para los escaladores, aunque ahora mismo solo han confirmado su participación en La Vuelta Enric Mas y David de la Cruz. Ya saben, muchos equipos deciden su alineación dependiendo de lo que pase en el Tour y a veces te encuentras con un duelo Roglic-Pogacar como en 2019 o Roglic-Carapaz como en 2020. O con las escaramuzas de Egan Bernal este 2021.

Al día siguiente La Vuelta 2022 entra en Andalucía, donde estará justo una semana. Así que en teoría calor y buen tiempo asegurado en la parte central de la carrera. Se recorren las ocho provincias, de este a oeste. El miércoles 31 de agosto repechos por la costa de Murcia y Almería hasta el Cabo de Gata. Al dia siguiente vuelve la montaña. Etapa por la costa del Sol hasta Estepona para terminar en Peña Blancas, aunque ya se subió en el lejano 2013, el final es inédito porque se alargan cinco kilómetros más. En total se queda un puerto de 20 kilómetros al 6% de media. Desde la playa de Estepona  a los 1.265 metros.

Jornada de transición entre Ronda y Montilla y un fin de semana montañoso en el centro de Andalucía y muy similar al de la Vuelta de 2017. Primero la ya conocida llegada a la Sierra de la Pandera, en Jaén, con un final duro después de subir por el puerto de Los Villares. Después, el domingo 4 de septiembre quizás la jornada más exigente de la carrera, con 4.000 metros de desnivel en total, pero prácticamente concentrados en sus últimos 50 kilómetros. Desde Granada se sube al siempre complicado Monachil-El Purche, descenso hasta Pinos Genil y desde allí son 28 kilómetros hasta la cima de la Hoya de la Mora que está a 2.500 metros de altitud. Se va por la vertientes más complicada. Hay que subir a Güejar Sierra, después las rampas imposibles de Hazallanas con sus kilómetros completos al 14% y sin descanso el tramo final en subida hasta la meta. Eso sí, a nadie del pelotón le pillará de improviso porque suele ser el centro de entrenamiento de los meses de mayo y junio.

Quizás el final más duro de toda La Vuelta 2022. Con el Purche y Hoya de la Mora por Hazallanas.

EL PIORNAL, EL PIÉLAGO Y LA SIERRA DE GUADARRAMA

La última semana de La Vuelta 2022 empezará en Sanlúcar de Barrameda, terminará en Madrid y subirá por Extremadura. El martes 6 de septiembre jornada llana con final en Tomares. Al día siguiente la carrera deja Andalucía para acabar en otro puerto que nunca había visitado. El Monasterio de Tentudía, en Badajoz, con 10 kilómetros y rampas del 5%. Será un aperitivo de la jornada extremeña de montaña más dura por la provincia de Cáceres. Son 190 kilómetros y en la parte final se sube por tres vertientes diferentes el Alto del Piornal para acabar allí. No excesivamente duro, pero terreno para ‘jugar’ a ciclistas y descolgar a favoritos de la general como ya pasó en la penúltima jornada de la edición de 2021 con Miguel Angel López. Las cosas que suceden en la etapa 20, que diría Enric Más.

La penúltima etapa de La Vuelta es inusualmente corta, solo 130 kilómetros, pero complicada porque en ellos se asciende dos veces al Piélago, un segunda habitual de las carreras máster de la provincia de Toledo, y sin un metro llano, pese a que sale y acaba en Talavera. Será otro aperitivo de lo que tendría que ser el plato fuerte de La Vuelta 2022, sobre todo porque es la jornada antes del final de Madrid y allí se debe decidir todo.

Son 175 kilómetros por la Sierra de Guadarrama (si dices de la de Madrid se enfada Perico, que es segoviano) y rememora el final de la edición de 2015, aquella de Fabio Aru, Tom Dumoulin y Mikel Landa incendiando todo en el único kilómetro al 10% de La Morcuera. De salida Navacerrada por la vertiente madrileña, perfecto para hacer la fuga. Tramos llanos y de repechos por la provincia de Segovia y luego un encadenado que conoce cualquier cicloturista que haya hecho La Perico es sus primeras ediciones. Navafría, Canencia, La Morcuera y final en Navacerrada después de subir Cotos. Pero ojo en esos 5 kilómetros pestosos del falso llano que pueden ser decisivos si la carrera va tan ajustada como en el Roglic-Carapaz de 2020.

En la nómina de favoritos. Pues como escribí mas arriba. Todo suele depender del Tour. Movistar si que asegura a sus líderes porque es la carrera de casa. Enric Mas será cabeza de cartel en la última Vuelta de Alejandro Valverde (parece que esta vez sí ha confirmado que lo deja, aunque el murciano sigue teniendo cuerda para rato) y Astaná confirmó a David de la Cruz. Quizás Quick Step (para 2022 se llamará así) alinee a Remco Evenepoel después de su frustrado Giro 2021. Pero faltan las decisiones de Jumbo Visma, Ineos y UAE, que son los tres equipos que al final acaban copando los podios. Roglic podría intentar su cuarta Vuelta seguida, pero sigue obsesionado con el Tour. Quedan Vingegaard, que ya ha demostrado que puede rendir en tres semanas, y Dumoulin, que es una incógnita.  En Ineos tendrán que volver a decidir entre Bernal y Carapaz como líderes para el Tour 2022, pero aún quedan Thomas y Adam Yates. Y en UAE Pogacar no ha incluido la Vuelta en su calendario, pero si Tour de Flandes, Lieja y Lombardia, por lo que parece que está descartado.

Un final clásico de La Vuelta por la Sierra de Guadarrama.