Las etapas de montaña volverán a ser la clave para conocer el nombre del ganador de La Vuelta 2020. Será en la versión más reducida y tardía en el calendario de su historia. Tendrá solo 18 etapas (después de cancelar las tres que se debían disputar en Holanda) y empezará un martes 20 de octubre en Irún. Además evitará Portugal, previsto en la presentación de finales de 2019. Así nos queda una edición con más emoción y casi sin etapas etapas de transición.

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La Vuelta 2020 solo tiene un día de contrarreloj y, como en el Tour, es un trazado mixto. 31,9 kilómetros llanos desde Muros hasta el inicio del Mirador de Ézaro, y los 1,9 de dura subida al muro gallego. Será en la tercera semana, el martes 3 de noviembre. A su alrededor hasta siete llegadas en alto y otras seis de media montaña, lo que dejan solo cuatro jornadas para velocistas. Una Vuelta para no despegarse del televisor.

Las 18 etapas (que acabarán sobre las 17:00 cada día) tienen una media de 160 kilómetros, lo que se suele traducir en cuatro horas de esfuerzo para los ciclistas. Solo hay dos que superan los 200 kilómetros y coinciden con las que la organización tuvo que reprogramar para no atravesar Portugal. Ambas por territorio gallego y zamorano. Los 204 kilómetros de Lugo a Orense, etapa 14ª el miércoles 4 de noviembre y los 237 de Mos a Puebla de Sanabria al día siguiente.

Foto @ciclored

 

Comienza con tres etapas de media montaña, el martes 20 de octubre con final en la subida a Arrate, al día siguiente acaba en Lekumberri justo después de bajar el duro San Miguel de Aralar y el jueves 22 de octubre afronta la inédita Laguna Negra de Vinuesa. El siguiente bloque de montaña viene en el fin de semana en Pirineos después de la etapa de transición con final en Ejea de los Caballeros. El sábado 24 de octubre etapa de media montaña con final en Sabiñánigo y el domingo primera etapa reina de La Vuelta, Portalet, Aubisque, Soulor y Tourmalet.

Descansa el Vitoria para afrontar la segunda semana que empieza el martes 27 de octubre con la etapa del doble paso por Orduña y final en Valdegovía y la llegada en alto inédita al duro Moncalvillo riojano. Dos jornadas de transición y viento entre Castrillo del Val y Aguilar de Campo y Castro Urdiales y Suances. Y para el fin de semana las dos jornadas de montaña asturiana. El sábado 31 de octubre cuatro puertos de primera, Colladona, Cobertoria, San Lorenzo y final en La Farrapona. Y el domingo 1 de noviembre el Angliru después de pasar Padrún, San Emiliano, la Mozqueta y el Cordal.

Para la tercera semana quedará la crono de Ézaro, tres etapas seguidas de media montaña con finales en Orense, Puebla de Sanabria y Ciudad Rodrigo y el sábado 7 de noviembre la etapa decisiva con la subida a La Covatilla antes de llegar el domingo 8 a Madrid.

Pero la gran novedad de este 2020 es que La Vuelta ha limitado la presencia de público en las cunetas. Habrá restricciones en las zonas de salida y de meta de cada una de las etapas y los aficionados no podrán acceder al parking de equipos. También estará restringido el acceso a estos puertos, Arrate, Laguna Negra, Tourmalet, Orduña, Moncalvillo, Farrapona, Angliru, Mirador de Ézaro y La Covatilla.


Etapas 1ª, 2ª y 3ª. Arrate, San Miguel de Aralar y Laguna Negra

Los favoritos empezarán a jugarse la carrera con tres etapas peligrosas. Ya el primer día tienen delante de sí una etapa típica de la Itzulia, con terreno quebrado, sin descanso y tres puertos de tercera, Udana, Kanpazar y Elgeta antes de afrontar desde Eibar la subida a Arrate por su versión más clásica. Son 5,5 kilómetros a una media del 7,3% y con un tramo central de tres kilómetros al 10%. Desde la cima, dos kilómetros hasta la meta en el Santuario. Eso sí, en este 2020 sin público.


Para la segunda etapa La Vuelta cambia de estrategia.  La etapa navarra tiene 151 kilómetros entre Pamplona y Lekumberri hay 151 kilómetros y en la primera parte de la jornada se superarán dos terceras, Guirguillano y Urbasa. La clave estará en la durísima ascensión a San Miguel de Aralar, que ya se subió en 2014 con victoria de Fabio Aru seguido por Valverde, Purito, Contador y Froome (los nombres ya revelan la dificultad). Son 9,5 kilómetros al 7,5% de media y tramos de hasta el 15% mezclados con algún descansillo. Desde la cima hay 25 kilómetros de descenso hasta la meta de Lekumberri.


Para el tercer día, jueves 22 de octubre, otro formato de etapa. Esta vez salida en Lodosa (La Rioja) y ochenta kilómetros en continuo ascenso hasta el para subir a los 1457 metros del Alto de Oncala y salvar el desnivel con la meseta norte. El final en la inédita ascensión a la Laguna Negra de Vinuesa tiene 8,5 kilómetros al 5,8% de media, aunque lo más duro es el kilómetro final con una media del 10%.

Etapas 5ª y 6ª. Pirineos

El primer fin de semana de La Vuelta vistan los Pirineos. Dos jornadas previstas inicialmente para finales de agosto y que ahora en octubre tendrán que pelear, casi seguro, con el frío e incluso la nieve de la cordillera.

La del sábado 24 de octubre es una jornada peligrosa. Los 110 kilómetros iniciales entre Huesca y Escalona son prácticamente llanos, pero en los 75 siguientes no hay ni un centímetro plano y acumula casi 2.000 metros de desnivel. Subidas al Alto de Viu y de Fanlo y ascensión al Alto de Petralba (conocido por los cicloturistas por ser el último de la Treparriscos) para acabar en Sabiñánigo.


El domingo 25 de octubre La Vuelta afronta una etapa soñada por muchos y que marcará la carrera. 3.800 metros de desnivel en solo 136 kilómetros. Será un día de rodillos en la salida porque desde Biescas empieza el Portalet con sus 26 kilómetros al 5%. Descenso hasta Laruns para afrontar el Aubisque, 16 kilómetros al 7,1% de media, el repecho del Soulor y bajar hasta Argeles para remontar el valle hacia Luz Saint Sauveur y subir el Tourmalet por la vertiente de Bareges (la misma que en el Tour 2019), que se resume en 19 kilómetros al 7,4%

Etapas 7ª y 8ª. Orduña y Moncalvillo

Tras la intensa primera semana y el día de descanso en Vitoria, La Vuelta retorna con una etapa peligrosa. Está diseñada por Joseba Beloki, lo que asegura diversión para el aficionado, aunque se tendrá que ver desde casa por las restricciones para el público en la subida. No es la más dura de la carrera pero incluye una doble ascensión al Puerto de Orduña, la última con la cima a solo 20 kilómetros del final en Villanueva de Valdegovía. Orduña, que está ‘olvidado’ desde los tiempos de Eddy Merckx, son 7,7 kilómetros al 7,7% de media muy constantes pero con alguna pared al 14%


La octava etapa recorre La Rioja para terminar en el Alto de Moncalvillo. Se sale de Logroño y el Puerto de la Rasa (2ª) a mitad de camino servirá para comprobar las sensaciones antes de arrancar el inédito Moncalvillo. Tiene 8,3 kilómetros al 9,2% de media, aunque el kilómetro inicial y el último solo son al 6%, lo que dejan un tramo central que casi nunca baja del 10 y el 11%, una auténtica pared.

Etapas 11ª y 12ª. La Farrapona y Angliru

La montaña asturiana va a volver a ser decisiva en La Vuelta con dos etapas con puertos encadenados pero que se afrontarán de forma muy diferente.

El sábado 31 de octubre es la jornada con más metros de desnivel de la carrera. El libro de ruta marca 4.864 metros de ascensión para los 170 kilómetros que hay entre Villaviciosa y La Farrapona. De salida el Alto de La Campa (3ª) que servirá para hacer la escapada. Después tres primeras, La Colladona, La Cobertoria desde su vertiente de Pola de Lena, con casi 10 kilómetros al 9% de media, San Lorenzo por la cara de Teverga, con otros 10 kilómetros de ascensión (los últimos 5 siempre por encima del 10%) y final en La Farrapona con 16 kilómetros al 6,8%, pero que tiene los cuatro últimos a más del 10% de media.


El domingo 1 de noviembre espera el Angliru en una etapa corta, 110 kilómetros, pero en la que se ascienden 3.000 metros de desnivel. De salida el Alto del Padrún y el Alto de San Emiliano antes de subir a La Mozqueta, 6,6 kilómetros al 8,4% y el Cordal 5,4 kilómetros al 9,3% de media y que tiene uno de los descensos más peligrosos de la carrera. Todo como aperitivo al ya conocido Angliru, con sus 5 kilómetros ‘asequibles’ hasta Viapará, y el infierno de los 5,5 kilómetros siguientes donde las rampas del 9% suponen un descansillo entre las paredes de la Cueña Les Cabres (hasta el 23%) o el Aviru (hasta el 20%).

Etapas 17ª. La Covatilla

La última etapa de montaña de esta Vuelta 2020 tiene 4.000 metros de desnivel y 178 kilómetros de terreno quebrado antes del final en La Covatilla. De salida se asciende el Portillo de Las Batuecas para hacer la fuga y después tres terceras San Miguel de Valero, Alto de Cristóbal y Alto de Peñacaballera y un segunda, el inédito Alto de la Garganta (10 kilómetros al 6%) antes de afrontar La Covatilla con 11 kilómetros a una media del 7%, pero con una pared central de tres kilómetros al 11,5%.

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