Si hay un evento itinerante ese es La Vuelta a España. La idiosincrasia del ciclismo es un día aquí y el otro allá. De una ciudad a otra y cambiando todo el escenario. El usar y tirar del ciclismo desde hace más de un siglo. Pero eso ha cambiado. No la itinerancia, claro, sino conseguir que todo el proceso provoque la Vuelta más sostenible posible. Porque para mover y alimentar a toda la infraestructura de un evento así (más de tres millares de personas) hacen falta recursos que en este 2021 la organización busca que sean lo más ecológicos y reciclables posibles.

El título de La Vuelta más sostenible no viene de ahora, sino de un proceso que se ha ido perfeccionando en los últimos años, pandemia mediante, claro. Una de las primeras iniciativas las llevó a cabo Škoda. Los 59 vehículos que utiliza la organización, Octavia y Superb, son híbridos (motor convencional y eléctrico). Son los que se emplean como vehículos neutros, para relaciones públicas, para comisarios, para médicos… Pero es que además en este 2021 hay tres coches totalmente eléctricos, el modelo Enyaq iV, son los del director de carrera, Javier Guillén, el jefe de comisarios y el del director técnico, Paco Giner.

Vehículos eléctricos

A la caravana también se unen los modelos híbridos de Škoda que emplean muchos de los equipos que están disputando esta Vuelta. Burgos BH, Fundación Euskadi, Bike Exchange y hasta el Jumbo Visma de Primoz Roglic, entre otros.

El objetivo, reducir al máximo el consumo de combustibles fósiles y la huella de carbono que deja la caravana en sus desplazamientos. Esto es solo el primer paso y el ciclismo ha sido elegido como una referencia de energía limpia para dar ejemplo. En el futuro, posiblemente todos los vehículos de la Vuelta serán eléctricos y se reduzca al mínimo el impacto ecológico de La Vuelta, que mide otro de sus patrocinadores, Fenie Energía.

El Enyaq iV totalmente eléctrico del director general, Javier Guillén
El Enyaq iV totalmente eléctrico del director general, Javier Guillén


Reciclaje y agua sin plásticos

El reciclaje se ha asociado a La Vuelta desde hace varias temporadas. Ecopilas, Ambilamp y Ecovidrio se encargan de reciclar y son patrocinadores de la carrera. En el podio, la imagen que más se ve en televisión, se reciclan pilas, vidrios y bombillas. Un gesto simbólico, pero que acaba llegando al público aunque solo sea por repetición. Esa labor de visualización del reciclaje y de la Vuelta más sostenible también se hace a nivel de marketing. No hay ningún rincón de la carrera donde no se vea un cartel o un cajón verde que recuerden la labor ecológica de la organización. Solo hay que pisar la sala de prensa y el primer punto de información son todas las acciones sostenibles que hace La Vuelta en 2021.

Pero hablando de gestos, uno de los que daban mala fama al ciclismo era el de ver a los ciclistas lanzando los envoltorios de las barritas o los bidones a la carretera. Se ha ido corrigiendo en las últimas temporadas y en este 2021 la organización ha habilitado hasta seis EcoZonas en cada etapas para que los ciclistas puedan tirar basuras que luego se encargan de recoger los más de 200 voluntarios del ‘Pelotón Verde’ de Ecovidrio. Y hay equipos que ya tienen maillots con un bolsillo extra para que guarden el envoltorio del gel o la barrita hasta llegan a la zona de basuras. Lo han llamado Ecopocket y los fabrica Ulevel para el Caja Rural Seguros RGA.

No es el único gesto ‘textil’ la La Vuelta más sostenible. Los maillots que fabrica Santini y modifica diariamente para los líderes de las cuatro clasificaciones, General, Montaña, Regularidad y Jóvenes, está fabricado con fibras recicladas. Segafredo, cambiará los 30.000 vasos de plástico en los que servía café por otros de cartón y en la zona del village de salida y de meta se dejarán de utilizar 40.000 vasos de plástico. Lo han cambiado por la EcoCup, que patrocina Kas. Así que cada vaso tiene el precio de fianza de un euro y será reutilizable por cada uno de los invitados. Al devolverlo se reciclará y el dinero de las personas que no lo devuelvan se destinará a la ONG Paisaje Limpio.

Pero quizás la empresa más complicada en La Vuelta más sostenible es la de reducir las 190.000 botellas de plástico de 33 cl que se utilizaban en cada edición. En la sala de prensa y en las oficinas permanentes había una nevera botellas de agua fría, ya saben, España, agosto y etapas que comienzan a las 13.30 del mediodía. En los villages de salida y de meta igual.

Las zonas de restauración repartían botellas de agua, incluso la Caravana publicitaria, también daba agua a los espectadores. Para este 2021 Aquaservice se encarga de que no haya ni un plástico. Su labor es llenar de dispensadores de agua (bidones de 20 litros hasta llegar a los 90.000 litros en toda la Vuelta) todos los rincones de La Vuelta donde es necesaria. Desde los 23 equipos a la Guardia Civil. Y el usuario se debe preocupar de conseguir una botella (en la zona de prensa te facilitaban una de aluminio) para rellenarla de agua.

Al carro de la sostenibilidad también se han sumado varios equipos. La estructura del Ineos, cuando era Team Sky, vistió maillots de plástico reciclado en el Tour para denunciar la suciedad en los océanos. Pero ahora, que su patrocinador obtiene recursos del fraking y de vehículos todoterreno extracontaminantes, ha cambiado el discurso.

Deceuninck Quick Step se marcó el objetivo de ser el primer equipo sostenible en 2020 con la campaña hashtag #itstartswithus (comienza con nosotros)  y en esta Vuelta la iniciativa sostenible la lleva el Caja Rural Seguros RGA, La Vuelta en Verde, que cada día presenta un reto digital que se transformará en una donación de 2000 euros para un proyecto sostenible localizado en el territorio donde se desarrolle cada una de las 21 etapas.