Olvidarse de llevar el candado en una ruta de varios días le ocurre incluso al más organizado de los ciclistas. O tal vez no quisiste llevar uno porque ibas ligero de equipaje. En cualquier caso, lo que puede ocurrir un día es que tengas tanta hambre que tengas que dejar de pedalear para comprar un plátano. O puede que necesites comprar un billete de tren muy rápido y no puedas tener la bici al lado mientras lo haces. O, como me ocurrió a mí cuando hacía las fotos para este artículo, puede llover a cántaros y tener que parar para tomar un café imprevisto. Podría seguir hablando eternamente de todas las situaciones en las que he echado de menos mi candado.

Lo que es importante decir es que realmente no puedes evitar el robo de una bicicleta al 100% sin un candado. Pero hay algunos trucos que he aprendido para evitar que los los ladrones agarren tu bici y salgan volando dejándote con la boca abierta. Trucos que les frenarán y te dejarán tiempo suficiente para reaccionar y evitar que huyan.

La mayoría de las veces los ladrones que ven una bicicleta sin candado se suben a ella e intentan huir rápidamente, sabiendo que no podrás alcanzarlos, sobre todo si llevas zapatillas con calas.

Así que aquí están los trucos. Combina dos o tres y harás pasar un mal rato a los ladrones de bicicletas.

1. Usa el casco

Cuando aparques la bici, utiliza las correas del casco para bloquear el giro de la rueda trasera. Coloca el casco en el lado menos visible de la bicicleta si es posible para que el ladrón no lo vea y, por tanto, pierda un tiempo precioso y así puedas evitar el robo de una bicicleta.

2. Pon el máximo desarrollo

Antes de aparcar la bicicleta deja puesto plato grande y piñón pequeño. De esta forma, si se suben a ella, la bicicleta tendrá tanta dificultad para pedalear que perderán impulso y podrás alcanzarles, incluso con las calas.

High gear

3. Suelta la cadena

Otro truco, aún más eficaz que el anterior, es soltar la cadena para que el ladrón no tenga la oportunidad de pedalear a menos que vuelva a poner la cadena. No me gusta mucho este truco porque te puedes manchar las manos de grasa, así que normalmente hago el anterior.

4. Aparca cuesta arriba

Vivo en Praga, que es un lugar con cuestas. Siempre que puedo, aparco la bici con la rueda delantera mirando hacia arriba. Esto ocurre casi todos los días, ya que la tienda que frecuento está en una calle muy empinada y siempre se me olvida algo al volver a casa. Me da pereza poner el candado a la bici unos segundos más, así que aplico este truco sabiendo que el posible ladrón perdería unos segundos preciosos al girar la bici para que quede cuesta abajo.

5. Quita el cierre rápido de la rueda delantera

Esta es una medida muy extrema, ya que podría dañar la horquilla delantera si el ladrón se aleja y pierde la rueda, pero muy efectiva. También es útil en un escenario en el que los ladrones quieran levantar la bicicleta para poder meterla en una furgoneta y huir rápidamente. La rueda se caería y necesitarían un tiempo extra para intentar cogerla.

Quick release

Si tienes una multiherramienta con hoja de navaja, puedes pensar en llevar contigo una brida de cremallera (como recomiendo en uno de mis artículos anteriores) que podrías utilizar para asegurar la bicicleta a un portabicicletas o a un objeto fijo.

Consejo extra: yo compré un candado muy minimalista que siempre guardo en mi caja de herramientas. No es tan seguro como un candado normal, pero es perfecto para las paradas rápidas