Sí, se puede. Puedes imprimir en 3D cualquier cosa, pero eso no significa que te vaya a durar mucho tiempo, ni que vaya a funcionar a la primera. Puedes imprimir una bicicleta en 3d. Pero antes ve a darte una ducha fría y, una vez que te hayas calmado, lee el resto de este artículo.

DIY

Me encanta Instructables.com, pero mira estas instrucciones increíblemente detalladas para imprimir un cuadro de bicicleta de fibra de carbono en 3D. En el paso 2 se detalla lo que necesitas, incluidas las “absolutamente esenciales” uniones de tacos impresas en 3D. ¿Tal vez puedas pedirle a QuirkCycles.com que te venda algunas de las suyas?

Este vídeo muestra a Rob Quirk explicando a Francis Cade que la ventaja de los tacos impresos en 3D es su consistencia y precisión, que son mejores que los tacos soldados y cortados tradicionalmente. Esto reducirá significativamente el tiempo de construcción de tu bicicleta en 3D. Además de mejorar su calidad.

El proceso aditivo reduce residuos

Tu mayor debilidad es a menudo tu mayor fortaleza, y el titanio es una prueba de ello. El titanio es más pesado y denso que el aluminio. Pero esa densidad se traduce en una formidable resistencia, lo que significa que se puede utilizar menos cantidad y mantener la integridad estructural. Gramo a gramo, esto hace que el titanio sea menos costoso.

Tradicionalmente, la fabricación de cuadros es un proceso sustractivo, que reduce el exceso de tubo para ajustarlo al tamaño del cuadro. Pero la impresión es aditiva y puede dar lugar a que se desperdicie menos material en exceso. GCN Tech muestra el bello resultado de un inteligente diseño en 3D, pero la belleza va más allá de la piel. Un menor desperdicio debería traducirse en precios más bajos para las bicicletas que se ajustan perfectamente.

Dando forma al futuro

Aunque hay bicicletas sorprendentemente innovadoras aprobadas por la UCI, como la WX-R Vorteq, no hay nada que impida a los fabricantes más rebeldes llevar la estética de las bicicletas mucho más allá de lo tradicional. Aquí es donde la MX3D Arc Bike II da un paso adelante.

Sin las restricciones de los requisitos de competencia justa que regula la UCI, los fabricantes de cuadros pueden explotar la impresión 3D para producir cuadros de aspecto exótico y de otro mundo. Queda por ver la viabilidad comercial de estos diseños, sobre todo porque uno mismo podría diseñar la bicicleta. Es probable que, al menos por ahora, los únicos ganadores sean las empresas de impresión 3D.