Hay pocos lugares más cómodos en Europa para entrenar en altura como Sierra Nevada. Por eso no es raro que medio pelotón acuda a la montaña granadina a preparar el Tour de Francia, la Vuelta a España e incluso las Clásicas de Primavera.

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Y es que Sierra Nevada recibe cada temporada a más de medio centenar de ciclistas profesionales en busca de su punto de forma para la parte más importante del año. Uno de los habituales es Alejandro Valverde, que lleva años desplazándose a Granada. Quizás el más veterano de todos los que en este mes de mayo pedalean por allí. Sus pasos los han seguido medio Movistar Team y varios ciclistas de Caja Rural y Burgos BH.

 

Que hubiese ciclistas españoles es habitual, pero en este último mes han pasado por la estación de esquí el Deceuninck Quick Step, con Enric Mas, Alaphilippe o Gilbert. El AG2R de Román Bardet, el Jumbo de Kruijswijk y Van Aert, el Lotto Soudal con Benoot o varios del CCC y Katusha a título personal.

Pero, ¿Qué razones les llevan a entrenar en altitud en Sierra Nevada? En primer lugar es la oferta hotelera a más de 2.000 metros de altitud, que es la ideal para aumentar el nivel de glóbulos rojos en la sangre de forma natural. No solo todo el complejo de la estación de esquí de Pradollano, que está a 2.200 metros, con hoteles y apartamentos que en invierno utilizar los esquiadores, sino también el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) que también ofrece servicios especiales para deportistas con gimnasio, piscina, menús especiales…

La segunda razón es el clima. Desde el mes de febrero/marzo ya se puede entrenar en altitud y pese a que hay nieve casi todas las carreteras están practicables y abiertas para dar acceso a la estación de esquí. No es raro ver a Peter Sagan y a todo el Bora preparando las clásicas de primavera en la altitud de Sierra Nevada.

La tercera es la logística, mucho más sencilla que cualquier desplazamiento a las islas. Los ciclistas pueden acudir por carretera desde cualquier punto de Europa y si van en avión al aeropuerto de Málaga los auxiliares les pueden llevar por carretera el material.

Y al cuarta es la variedad de opciones y de rutas de entrenamiento que hay en Sierra Nevada y sin alejarse mucho de Pradollano. En estas últimas nos vamos a detener.

 

SUBIDAS A SIERRA NEVADA

Sólo el macizo de Sierra Nevada tiene hasta 5/6 opciones diferentes de subirlo hasta la cota 2.500 metros, la conocida como la Hoya de La Mora. Se puede ascender por la carretera principal de la estación de esquí, más de 30 kilómetros sin desniveles exagerados. Se puede iniciar por El Purche y Monachil, con seis kilómetros de partida con desniveles del 12%. Otra opción es arrancar por Pinos Genil y después buscar la carretera del Dornajo al Collado de las Sabinas sin llegar a pasar por Pradollano.

Si emprendes el camino desde Güejar Sierra hay dos opciones más aún. La primera por Hazallanas. Un puerto ancho, con desniveles del 15% y cinco kilómetros de dureza extrema. La segunda por la subida del Duque, con rampas de cemento y desniveles imposibles. Ambas van a desembocar al cruce del Dornajo.

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Sin llegar a bajar de Pradollano y solo cuando las condiciones son muy buenas se pueden hacer dos ascensiones por encima de 2.500 metros. El Observatorio IRAM te permite ascender cuatro kilómetros, llanear otro y afrontar una rampa de más de un kilómetro y medio al 14% y llegar hasta la cota de 2.800 metros (más que Galibier, por ejemplo). El otro reto es llegar hasta la cima del Veleta, aunque la carretera deja de estar practicable en la cota 3.200 metros. Eso sí, hasta ahí y desde la cota 2.500 puedes hacer 10 kilómetros a una media del 7%.

Pero las opciones nos se acaban aquí. En Güejar Sierra pero en dirección contraria arranca el Collado del Alguacil, con sus nada despreciables 8 kilómetros a una media del 10%. Más asequible y para hacer series está el puerto de Blancares, que arranca en Cenes de la Vega y da acceso a la zona de La Peza, con multitud de repechos.

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Cruzando Granada se puede ascender el Puerto de Alfacar, que ya fue final de etapa de la pasada Vuelta a España 2018 y para etapas de más fondo, y sin necesidad de emplear el coche, está la larga subida a Capileira desde Lanjarón, que también fue protagonista de La Vuelta hace años.

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