El frío y la lluvia no son lo más cómodo para entrenar en invierno en bicicleta. Sin embargo en Europa y a pocas horas de vuelo de su casa existen regiones en las que es verano casi siempre y son aprovechadas por los ciclistas para disfrutar de unos entrenamiento invernales con sol y calor. Apunte: Canarias, Madeira, Mallorca y Sicilia. 

Canarias

El sobrenombre de Islas Afortunadas no viene por casualidad a Canarias. En el más crudo invierno en Europa allí se registran temperaturas mínimas de 18 grados y máxima de 25. Ideal para cualquier ciclista que quiera entrenar y no estar preocupado por vestirse con media docena de capas. Además, en el sur de la mayoría de las Islas es raro que aparezca la lluvia. Poco más se puede pedir.

Pues aunque crea que no tienen mucho más. Las dos islas más grandes y con más vuelos directos, Gran Canaria y Tenerife, son las más accidentadas. También La Palma y La Gomera, aunque tienen peores conexiones en avión. Así que además de entrenar con calor puede subir puertos de alta montaña como si estuviera en Alpes, Pirineos o Dolomitas, aunque el pleno invierno. No en vano en 2017 los hermanos Yates utilizaron las carreteras de Gran Canaria para empezar su temporada de entrenamientos.

Lanzarote y Fuerteventura son los destinos elegidos por los triatletas porque son bastante más planos que sus vecinos.

En los últimos años la oferta hotelera del sur de Tenerife y Gran Canaria se ha adaptado al perfil del ciclista y ya son muchos los que facilitan incluso el alquiler de bicicletas para sus clientes. Tampoco es difícil encontrar a empresas que alquilan bicicletas de calidad (carretera y MTB) y evitan el engorro de tener que llevarse su propia bicicleta en el avión. Incluso también organizan rutas para que pueda conocer las islas.

Y si no quiere pedelear solo siempre puede apuntarse a alguno de los eventos ciclistas que se organizan en las islas, como la Gran Canaria Bike Week o La Vuelta al Teide.

Mallorca

Fue el primer gran destino cicloturista de invierno. Desde hace una década la isla de Mallorca ha conseguido desestacionalizar su turismo y en los meses de noviembre a abril muchos de sus hoteles están llenos de ciclistas. La zona norte, de Alcudia y Playa de Muro es el destino habitual de los más de 100.000 ciclistas alemanes y suizos que acuden cada invierno en busca del calor que no tienen en sus países.

No son los únicos. En los últimos años ingleses, belgas, holandeses también se han unido a las bondades del clima mallorquín, que, si no bien no es tan agradable en invierno como el canario, si mejora y en muchos grados al del resto de Europa.

La infraestructura hotelera de Mallorca se ha adaptado al turismo ciclista y ya no hay hotel en invierno que no tenga un guiño a los amantes del pedal. Los hay que incluso tienen una amplia oferta de bicicletas de alquiler en sus instalaciones y que organizan rutas ciclistas para sus clientes divididas en diversos niveles.

Además de la zona norte también se han adaptado al ciclismo los hoteles de la Playa de Palma y el Arenal, más cercanos a Palma de Mallorca, e incluso uno de los personajes más ilustres Mallorca, Rafa Nadal, que en su Centro de Entrenamiento en Manacor ofrece opciones para ciclistas.

Tal es el grado de evolución del cicloturismo en Mallorca que es sencillo encontrar rutas y hoteles para ciclistas a través de sus páginas web especializadas e incluso sus app para móviles.

Los atractivos de la isla van desde los perfiles llanos de la costa de Alcudia, Playa de Palma o Manacor a la posibilidad de subir los puertos de la Sierra de Tramuntana o ascensiones tan icónicas como la de Sa Calobra. Para conocer gran parte de la isla el evento ideal es la Mallorca 312.

Está claro que los ‘beneficios’ de Mallorca no han escapado tampoco a los equipos de ciclismo profesionales, que desde años utilizan sus carreteras en los meses de diciembre, enero y febrero para entrenar. Es más, la Challenge de Mallorca, en enero, siempre ha sido la prueba tradicional de apertura de la temporada ciclista en Europa.

Madeira

Aunque algo más fresca en invierno, las condiciones de Madeira son muy similares a las de Gran Canaria. No en vano está a no demasiados kilómetros al norte de las islas españolas. Así que las buenas temperaturas están aseguradas, pero si es cierto que hay más riesgo de lluvias.

Lo que no cambia es la posibilidad de hacer etapas con muchos metros de desnivel. La Isla de Madeira es realmente una montaña en la que se alcanzan los 1.500 metros sobre el nivel del mar. Así que cualquier ruta que salga de su capital, Funchal, o de sus zonas turísticas, Porto da Cruz y Porto Moniz, asegura dureza porque en la isla no hay ni un kilómetro llano.

En los últimos años Madeira se ha adaptado al ciclismo y ya no es complicado encontrar empresas de alquiler de bicicletas y organizadoras de rutas (aunque la isla es tan pequeña que no es difícil conocerla en pocos días). Y no solo para la bicicleta de carretera. Madeira también ha abierto centros BTT. Toda la información de eventos y rutas la puedes encontrar en la web de la Federación ciclista.

Sicilia

Es el lugar más al sur de Italia y por tanto el más cálido, aunque no al nivel de Gran Canaria. Sicilia ha sido durante muchos años el sitio elegido por los equipos italianos para hacer sus entrenamientos de invierno antes de conocer la Costa Blanca. Aún así todavía en las pasadas pretemporadas se han concentrado allí el Tinkoff o el Bahrein Mérida.

Y es que Sicilia tiene muchos atractivos para el ciclista en invierno. No solo el más icónico, el Etna, que incluso en la época invernal se puede ascender, sino la multitud de carreteras quebradas que surcan toda la isla de norte a sur. Y sobre todo por los pueblos del interior. Las etapas del Giro de Italia en Sicilia siempre han dejado claro la belleza y las dificultades montañosas que tiene la isla, en la que puedes encontrar recorridos adaptados a todos los niveles.

La gran ventaja de Sicilia es que tiene hasta tres aeropuertos para llegar. Palermo, Trapani y Catania, aunque es este último el más utilizado y el que ofrece más opciones al ciclista. No en vano está al pie del Etna y planificar una etapa para subir al volcán no es demasiado complicado. Eso sí, en Italia siempre hay que ir con cuidado con la forma de conducir y más en la zona sur.  Por eso es más que aconsejable al llegar contratar algún servicio de guías en bicicleta para que le puedan llevar por las carreteras con menos tráfico.

Otro de los grandes atractivos de Sicilia es que además de dar pedales te puedes sumergir en la historia de la región y visitar ciudades como Agrigento o Siracusa, con alto atractivo turístico e histórico.

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