El Internet de los objetos (IO) es exactamente como su nombre indica: una red que conecta dispositivos, objetos, máquinas, medios de transporte, electrodomésticos y otras cosas que poseemos o utilizamos. La IO recopila y analiza datos que nos hacen más inteligentes a la hora de utilizar todo lo anterior. Por ejemplo, no muy lejos en el futuro, podrás encender tu lavavajillas o cafetera desde tu automóvil de la misma manera que llamas a un taxi desde tu teléfono.

Una de las cosas que se está equipando cada vez más para formar parte de la IO es la bicicleta. Cada vez más fabricantes de bicicletas, muchos de los cuales están empezando, están equipando sus bicicletas con electrónica, software, sensores y conectividad, y este desarrollo está trayendo gradualmente nuestro vehículo favorito de dos ruedas hacia el futuro. También está mejorando la bicicleta. Una bicicleta conectada, y los datos que puede proporcionar, ayudarán a los ciclistas a tener un mejor rendimiento, aumentar la seguridad, evitar lesiones y hacer más divertido su uso.

Garmin Edge 1000

 

Una función basada en la conectividad que ya se está utilizando es la capacitación basada en datos. El ciclocomputador Garmin Edge 1000 integra una bicicleta equipada con sensores, un medidor de potencia basado en pedal Vector, el sistema de cambio electrónico Shimano Di2 y la cámara de acción VIRB con un smartphone equipado con Bluetooth para proporcionar datos y análisis en tiempo real, lo que permite al usuario analizar su rendimiento, desarrollar regímenes de entrenamiento y realizar un seguimiento y análisis de los recorridos.

No es muy difícil imaginar que, con el tiempo, todos los ciclistas que participan en una carrera en carretera -especialmente en un Gran Tour como la Vuelta- se conectarán a un ordenador que recopila datos de rendimiento y analiza el rendimiento de cada corredor. Esto permitirá a los jefes de equipo tomar decisiones más informadas sobre quién desempeñará qué papel, especialmente en las etapas de montaña, o quién está mejor preparado para participar en un sprint.

La conectividad también mejorará la forma en que usamos la bicicleta sólo para movernos. Por ejemplo, smrtGRiPS, los primeros manillares conectados del mundo, permiten al ciclista navegar por la ciudad, localizar la bicicleta y proporcionar acceso a información vital como la ubicación de carriles bici y rutas populares y/o seguras. El piloto simplemente teclea el destino en su aplicación Smartphone y el manillar hará sonar su mano derecha o izquierda, usando tecnología háptica, indicando el giro correcto.

La VanHawks Valour Bike está equipada con un giroscopio y un magnómetro para detectar y analizar el entorno circundante, detectando la ubicación de baches, por ejemplo, o registrando la pendiente de una subida o bajada. Su manillar zumbará si un vehículo aparece en el ángulo muerto del piloto, las luces LED indicarán los giros a realizar en una ruta planificada en la aplicación para smartphones y la bici sugerirá nuevas rutas en función de las cuales las carreteras son más fáciles y seguras.

VanHawks Valour Bike

 

Además, el pedal inteligente de ciclo conectado aprovecha el GPS para evitar que la bicicleta sea robada, permitiendo al usuario o propietario seguir los movimientos de la bicicleta. Si te han robado la bicicleta, te enviará un mensaje de texto a través de la aplicación para avisarte de que está en movimiento. A continuación, le permite rastrear la bicicleta robada en tiempo real a través de la aplicación. Como beneficio secundario, registra la velocidad, ruta, inclinación de subidas y bajadas, y las calorías que el piloto ha quemado en cada viaje, y almacena los datos, permitiendo al usuario hacer un seguimiento de su progreso a lo largo del tiempo.

La Bulls Connected Bike, que está equipada con un gran número de sensores, puede detectar si se ha tenido un accidente y, si es necesario, enviar una llamada de emergencia. Los sensores interpretan la situación cíclica, y si la velocidad cae repentinamente a cero y la bicicleta está apoyada en su lado, el sistema notifica al ciclista que una llamada de emergencia es inminente. Si el piloto no reacciona al mensaje, la llamada de emergencia – que incluye la ubicación de la motocicleta – se envía inmediatamente a un contacto preespecificado en la aplicación.

Pero esto no es más que el comienzo del desarrollo de la bicicleta conectada. A medida que la tecnología mejore, se irán añadiendo nuevas funciones, entre las que se incluyen, por ejemplo, la interacción con los medios de comunicación social, las soluciones para compartir bicicletas para que pueda encargar, localizar y acceder a una bicicleta compartida a través de una aplicación, e incluso los datos meteorológicos y de la superficie de las carreteras generados por la multitud. Quién sabe, algún día podrás incluso usar tu bicicleta conectada para darte un baño caliente en tu casa, ya que vienes de una agotadora y lluviosa aventura a campo a través.