Es increíble que haya personas capaces de colocar alambres de púas sabiendo que ciertamente pueden matar a alguien. Pero sucede. Cuidado con el alambre de púas, las tablas con clavos, los troncos, los derrames de aceite y otras trampas que de manera deliberada colocan quienes literalmente no quieren a los ciclistas.

Trampa española

En la primavera de 2014, Manuel Fernández salió con su bicicleta de montaña con unos amigos y tomó una ruta que une las localidades asturianas de Bueño y Palomar. Según el diario El País, este hombre de 57 años encabezaba el grupo de amigos en el descenso de un monte. Desafortunadamente, no vio el trozo de alambre con púas que alguien había tendido entre dos árboles. Fernández se dio de bruces con el alambre y cayó de la bici. Había sido víctima de una de las muchas trampas que cada vez son más comunes en las pistas para ciclistas por toda España. Algunas de ellas no están colocadas intencionadamente para causar daños. Los pastores de cabras y ovejas colocan alambres de cuchillas para que sus rebaños no se dispersen. Pero, a veces, los cazadores, ganaderos y propietarios de tierras colocan trampas para impedir que los ciclistas pasen a toda velocidad por sus propiedades. Otros ciclistas afirman haber encontrado en los caminos tablas con clavos para pinchar las ruedas de cualquiera que pase por encima.

Senderos con troncos

Tina (Tineke) Kraal bloqueó el paso de varias pistas en la región de interés natural alrededor de Vancouver con grandes troncos y pedruscos. Los ciclistas empezaron a observar estos obstáculos en agosto del pasado año. Al seguir apareciendo peligros en las pistas públicas destinadas a las bicis de montaña, dos usuarios habituales decidieron tender ellos mismos una trampa. Los ciclistas equiparon los senderos con unas discretas cámaras de seguridad para descubrir quién colocaba las obstrucciones. Al detectar a alguien que se escabullía por el bosque por las noches y colocaba troncos y piedras por las vías más transitadas, facilitaron los vídeos a las autoridades. Finalmente, la mujer de 64 años ha sido condenada a tres años de libertad condicional y 150 horas de servicio comunitario este mes de enero. Sus motivos para poner en peligro la vida de los ciclistas de montaña eran que a menudo solía pasear su perro por allí.

Cazador con alambre

En marzo de 2016 unos vándalos colocaron trampas en una vía ciclista con alambres de púas a la altura del cuello, con la intención de mutilar o matar a los ciclistas, según informó el periódico Mirror. Así lo demostraron los agentes de la policía local, y los ciclistas, que afirmaron que el alambre era literalmente capaz de cortar el cuello a alguien, reaccionaron con rabia no solo en las redes sociales. El alambre con púas parece ser el arma preferida de quienes detestan a los ciclistas. Se ha ido informando acerca de decenas de incidentes similares en lugares como el bosque de Guisborough, cerca de Middlesbrough en el Reino Unido; Coblenza, Türkenfeld y Wasserliesch en Alemania; Bridgend en Gales, o el sendero forestal junto a Degany, en Irlanda. En 2013, Tim Zimmert chocó contra un trozo de alambre tendido a la altura del cuello mientras iba en bici de montaña por Oberhausen, la región alemana del Ruhr. Días después del accidente, todavía eran visibles los daños en el cuello. La mayoría de los casos han sido investigados, pero solo se ha dado con un malhechor.

Tachuelas y derrames de aceite en una ascensión muy concurrida en Australia

Una de las carreteras más frecuentadas por los ciclistas australianos sufrió la instalación de varias trampas con tachuelas y derrames de aceite potencialmente mortales en verano de 2015. Como la famosa “1 in 20” de Melbourne, Norton Summit es para los ciclistas locales una ruta de referencia. Se ha visto a docenas de ciclistas arreglando pinchazos en la carretera que sube a la famosa colina, después de que alguien hubiera esparcido deliberadamente clavos por el camino como mínimo en tres ocasiones. Por suerte, nadie resultó herido.

Baches peligrosos

Los baches pueden ser algo más que un incordio. Pueden ser un peligro para los ciclistas y otras personas. La triatleta Kate Vanloo, madre de tres hijos, murió trágicamente el domingo 3 de enero después de salir disparada de la bici al dar contra un bache cubierto por el agua en Warwickshire (Reino Unido). En Europa, hay un promedio de un defecto por cada 110 metros de carretera. Las autoridades locales tienen el deber de mantener las carreteras, pero solo pueden rellenar un bache si saben que existe. Si quieres que lo reparen, tienes que informar de que existe. Se han creado muchas comunidades que luchan por tener carreteras mejores y en mejor estado, como la británica “Fill That Hole” (FillThatHole.org.uk). .