Hasta hace pocos años la bicicleta urbana era la gran olvidadas en el mercado ciclista español. Ciudades poco adaptadas a los usuarios de las bicicletas hacían que meterse en ellas se convirtiese en una odisea, por eso cada vez se vendían menos bicicletas de ciudad. La apuesta por unas ciudades más limpias y la implantación de carriles bici ha relanzado el mercado del ciclismo urbano.

La gran ventaja de las bicicletas urbanas es que no se utilizan para ir más deprisa, sino como medio de transporte. Con esta mentalidad es posible adaptar la bicicleta para cada usuario, desde los más ‘deportivos’ y con mejor estado de forma a los más tranquilos, incluso los que quieren emplearla no solo como medio de transporte, sino de carga.

Dos grandes marcas de ciclismo de carretera, Canyon y BMC nos presentaron sus modelos de bicicletas para la ciudad y ambas con un concepto distinto. La empresa alemana con un cuadro similar al de carretera, manillar de mtb, frenos de disco y cambio de dos platos y la norteamericana con una single speed pero con motor trasero y una apariencia muy similar a un modelo híbrido.

El motor eléctrico es la seña de identidad de las bicis de Kalkhoff, Kawasaki y Esmaltina. Bicicletas de ciudad con las que puedes ir a trabajar o a tomar un café sin sudar y haciendo el mínimo de esfuerzo. En los tres primeros modelos la bicicletas llevan el motor integrado en el buje trasero, mientras que la segunda de Kalkhoff lo lleva en el eje de pedalier e incorporar un transportin para cargar mochilas. También con motor, pero con un diseño más clásico de bicicleta urbana están las Ryme.

Y para clásicos los modelos de bicicletas holandesas. Grandes, pesadas, seguras e ideales para llevar la compran. Algunas incluso con cambios de marchas incorporados. Ese tipo de bicis que nos retrotraen a la infancia cuando la bicicleta era solo un medio para llegar de un sitio a otro.

Por último las plegables. La revolución llegó hace una década cuando los trabajadores tuvieron que desplazarse fuera de los grandes núcleos urbanos. Para llegar el trabajo quedaba el transporte público y después, caminar o metro. La bicicleta plegable vino a solucionar este inconveniente. Se puede llevar en el tren y te permite pedalear por la ciudad con cierta velocidad y garantías. Además, se puede guardar en la oficina.

BICICLETAS URBANAS 2018