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Cuando decides pasar tus vacaciones en bici y con tus hijos, debes elegir el destino con cautela. No debe haber desnivel ni hacer demasiado calor, y además las distracciones son bienvenidas, ya que los críos se cansan rápidamente del pedaleo monótono.

Antes que nada, debes discutir la ruta con tus hijos. Cuéntales todo acerca del destino y describe tantas curiosidades del trayecto como puedas, porque cuando estos están motivados para el viaje las cosas irán mejor. Cuando los metes en la fase de planificación su sentido de la responsabilidad por el evento crecerá, y se lo tomarán más en serio. Siempre es mejor verlos disfrutar lo programado en vez de escucharlos lloriquear y pedirte inmediatamente el final del viaje y volver al calor del hogar.

Ready for your weekend ride? ❤️ @regnon

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Cuando lo planifiques, es importante tener en consideración la resistencia de tus jóvenes compañeros. Se recomienda siempre adaptar la distancia de la ruta para adecuarse a los más peques del grupo. Con la ayuda de salidas en bici previas, se cree que los niños de más de 6 años pueden pedalear hasta 30 km al día sin mayor esfuerzo. Cuanto más mayores podrán afrontar aventuras más largas. Con los pequeños exploradores es mejor evitar las rampas empinadas y los descensos, así como los caminos con superficies no compactas. Sin embargo, en caso de meteros en este tipo de terreno, no hace falta preocuparse en exceso, los niños se salen con la suya mucho más fácil de lo que pensamos.

Antes de un viaje largo, piensa en atajos y en un plan B, por si el tiempo cambia o los niños se cansan. Incluso a los ciclistas adultos les puede entrar una rabieta y rendirse cuando les entra hambre o tienen mucho calor. Un parque con helados siempre es un buen sitio para un descanso cuando los niños empiezan a quejarse.

 

Como probablemente hayas oído ya cosas acerca de los recomendadísimos viajes en familia por los carriles bici del Danubio y el Elba, es hora de ofrecerte 3 rutas preciosas y menos conocidas.

 

Alemania

Viaje de familia a través de la costa del Báltico – (108 km en 8 días)

Descubre la costa más bonita del Báltico alemán con tus hijos. Etapas cortas con tiempo de sobra para explorar y pasear. Puedes visitar el Zoo de Rostock con 4.500 animales, coger un bote a través del río Warnow, aprender hechos interesantes en el museo de la naturaleza Darsser Arche, admirar el increíble tamaño del OZEANEUM enStrjalsund y visitar el parque acuático tropical Hansedom. A lo largo del camino habrán kilómetros de playas para bañarse, jugar y construir castillos de arena.

Tu viaje en bici empezará en Rostock y seguirás el carril bici hacia el este a través de Prerow y Zings hasta Strjalsund. Tu ración diaria de ciclismo no superará los 30 km.

Austria

Alrededor de los lagos en el área de Salzkammergut (104 km en 8 días)

Salzkammergut es un popular distrito con lagos en una de las más impresionantes regiones de Austria. Con niños en el pelotón se hace imprescindible mejorar tu viaje con mucho entretenimiento. Este viaje rebosa de cosas que gustan a los niños: montar en un bobsled de verano, una vuelta en barco por un lago, visitar el parque Abarena o bajar a la mina de sal más vieja del mundo.

El viaje empieza en St. Gilgen y recorre seguros carriles bici a través de Abersee, Bad Goisern y Halstatt hasta Bad Ischl. La ruta descrita es la más indicada para niños, aunque puedes darle mordiscos a la “Salzkammergut Cycle Way” de 345 km de longitud que atraviesa 13 lagos y las aldeas más bellas del área.

Dinamarca

Alrededor de la isla de Bornholm (103 km en 8 días)

Aunque Copenhagen está considerada una de las ciudades más amistosas para los ciclistas, muchos de sus ciudadanos escapan de la metrópolis cada verano y la cambian por la isla báltica de Bornholm. Puedes llegar a ella tras 30 minutos de vuelo desde Copenhagen o con ferries desde Suecia y Alemania. La isla es conocida por sus playas de arena blanca y las místicas formaciones rocosas que llaman a ser exploradas. Dar la vuelta a la isla por la ruta número 10 son unos 100 km, siendo la ruta ciclista nacional más corta de Dinamarca.

Pequeñas distancias entre aldeas, preciosas playas, sitios de acampada aptos para niños y una excelente infraestructura turística te permiten disfrutar de una buena mezcla de ciclismo y descanso en la playa. Las etapas están comúnmente diseñadas en caminos sin coches, aunque no siempre, de modo que los niños que lleven su propia bici deberían tener experiencia en circular de manera segura por carretera. También cabe destacar que la isla no es completamente llana, en algunas etapas hay numerosas subidas que son complicadas para los niños.