Para algunos de nosotros, el ciclismo es un deporte, un hobby o un medio de transporte ecológico, pero el ciclismo también tiene un papel importante que desempeñar en términos de salud pública. Esto incluye la obesidad, que ahora se considera una de las mayores preocupaciones de salud pública en muchos países. El doctor John Middleton, vicepresidente de la Facultad de Salud Pública del Reino Unido (FPH), afirma que “cada vez hay más y más personas con poco tiempo para hacer su ejercicio regular mínimo de 30 minutos cinco días a la semana, por lo que los traslados al trabajo en bici o los viajes activos son casi la respuesta ideal”

Según el profesor Mark Pereira, de la Universidad de Minnesota,”mientras más se practique el ciclismo -ya sea en la bicicleta recreativa o en el trabajo diario-, menor será el peligro de factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, la hipertensión y el colesterol alto“. La investigación de Pereira sugiere que aunque la actividad física en general es buena para la salud, el ciclismo es especialmente efectivo para reducir los posibles riesgos de enfermedades y ayudar a los seres humanos a llevar una vida más saludable.

Un estudio durante 10 años en Suecia reveló que los ciclistas tenían un 39% menos de probabilidades de sufrir sobrepeso que los que utilizan medios pasivos de transporte. El estudio mostró que los ciclistas también tenían “11 por ciento menos probabilidades de desarrollar presión arterial alta, 20 por ciento menos opciones de sufrir colesterol alto y 18 por ciento menos de presentar signos de diabetes”.

Future?

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La solución ciclista que la mayoría de nosotros pensamos son los planes de alquiler de bicicletas, y de hecho estos se están haciendo cada vez más populares en las principales ciudades de todo el mundo. Sin embargo, también se necesitan otras infraestructuras y políticas. La FPH pide más opciones de aparcamientos de bicicletas en las ciudades con mayor seguridad y afirma que más empresas deberían ofrecer más instalaciones de aparcamientos seguros para bicicletas. También sugiere que las zonas residenciales deberían tener límites de velocidad de 30 km/h. También destaca la importancia de los carriles para bicicletas bien señalizados y bien diseñados, así como las zonas de parada avanzadas. Dicho esto, los carriles para bicicletas pintados no siempre son suficientes para que los ciclistas se sientan lo suficientemente seguros al pedalear: la separación física del tráfico de alta velocidad y alto volumen, así como los mejores diseños de cruces e intersecciones son importantes para evitar conflictos entre los ciclistas y los vehículos de motor.

Para complementar las mejoras en la infraestructura, también es importante promover el ciclismo de otras maneras. La FPH pide más entrenamiento en bicicleta para ciudadanos y escuelas para animar a los niños a aprender a montar en bicicleta para que se conviertan en ciclistas de por vida. También establece que los esquemas al trabajo en bici del empleado deben convertirse en la norma. Como dice el Dr. Middleton, queremos que “todos tengan la oportunidad de ver por sí mismos lo fácil, divertido y beneficioso que es el ciclismo saludable”. No se trata de gastar más dinero en transporte, sino de invertir el dinero existente en nuestra salud…